El descenso de división de honor del equipo femenino del Cajacanarias pone en duda el proyecto del Cabildo y Cajacanarias.

24 de Junio de 2019

Silencio máximo de los medios informativos y de la página web de la Federación Canaria de Atletismo. Nadie comenta nada sobre el descenso por tan solo un punto del equipo de élite construido por el Cabildo Insular de Tenerife, CajaCanarias y Andrés Torres Pérez, presidente de la tinerfeña y alma del proyecto. Los clubes canarios, los directivos, jueces y atletas comienzan a dudar del proyecto, proyecto que siempre ha intentado quitar a los atletas que destacan en Canarias, sin aportar dinero a los clubes.

Muy bien remunerados, pero todo el trabajo del Cabildo de Tenerife y CajaCanarias va dirigidos a ellos, mientras los demás clubes intentan trabajar bajo presupuestos mínimos, para hacer frente a los gastos de los atletas con mínimas nacionales y pagar a los entrenadores de la base y de los absolutos.Y es que, cuando se hizo el proyecto, CEA Tenerife comentó en la asamblea celebrada en CajaCanarias, con Bermúndez, Dámaso Arteaga, Toni Tejera, Fernando Sánchez Cáceres y todos los clubes, que en Tenerife no había material femenino para construir un equipo de élite. El proyecto era un orgullo para CajaCanarias y el Cabildo, eliminaba al CEAT (22 años en primera), trasladaba la sede federativa a Tíncer, marginando así al Campo de la Manzanilla.

Con el tiempo, la propia consejera, María del Cristo, y el presidente del Cabildo, Carlos Alonso, no mostraron interés en mejorar la situación. Con un club y los dos presidentes de su parte, cómo iban a pensar que el CEAT y La Manzanilla salieran adelante. Pero en doce años se cambia el rumbo de los acontecimientos, ahorrando el CEAT dinero para la compra una foto finish y material. Vence en las dos federaciones y encima asesora al gerente del OAD para colocar el mejor material sintético de la isla, y Asier Amador cumple su cometido.

De repente, todo el atletismo de Tenerife quiere acudir a la Manzanilla, donde los atletas jóvenes y máster han conseguido más de 50 mínimas nacionales y los padres de Santa Cruz, La Orotava, Candelaria y Arona se sienten atraídos por el gran ambiente que se respira en esa instalación. Por contra, el proyecto ha escapado por los atletas que se fichan de Fuerteventura, Gran Canaria y Lanzarote, no precisamente de Tenerife. Es más, la asamblea de la tinerfeña decidirá el cambio de sede, de Tíncer a La Manzanilla, con lo cual, Coalición Canaria en CajaCanarias y Cabildo perderá los apoyos necesarios de control del atletismo de Tenerife. Los tiempos reman en esta dirección. Cuando se toman medidas de intereses y las cosas fracasan, se pide responsabilidad, y ahora hay que pedirla al Cabildo y a la fundación CajaCanarias, quienes cada temporada ponen alrededor de 250.000 euros del dinero de todos, y sin dar ni un euro al resto de clubes que no son asociados. De hecho, el atropello ha llegado a que el Cabildo de Tenerife, lleve muchos años sin celebrar una jornada de cross en La Laguna ,y muy pocas en pista, siempre a regañadientes por el CEAT.

En estos siete años de gobierno de Carlos Alonso y la consejera, tan solo ha llegado a la Manzanilla los 720.000 euros para el tartán, mientras empresas privadas de fútbol construyen su ciudad deportiva con casi 10 millones de euros. CEA Tenerife pide responsabilidades a todas las personas que intentaron eliminar al CEAT y crear un mal rollo con nosotros. Crearon un nuevo club para recuperar a varios atletas internacionales que no querían pertenecer al CEAT porque no teníamos dinero. Algunos de ellos estuvieron algún año en el Cajacanarias, pertenecieron a otros cuando les ofrecía más dinero. Un fracaso social y humano de estas dos entidades. CEAT pide un cambio de actitud de CajaCanarias y el Cabildo y si alguien tiene que dimitir que lo haga, les ha faltado el respeto a la sociedad para lucimiento personal.